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  • 23
    May
    2018

    Todo lo que debes saber sobre las alergias al polen en primavera

    Te explicamos qué las provoca, cómo tratarlas y cómo combatir sus síntomas en nuestro día a día para disfrutar de la estación de las flores.

    La estación más esperada del año trae consigo la floración de un gran número de plantas que vienen acompañadas de esos molestos síntomas que nos resultan tan familiares: estornudos, picor de ojos y nariz, y en casos más intensos, problemas respiratorios y de asma. Y es que la alergia al polen es un problema que puede influir enormemente en el día a día de quien la padece. La Doctora Inmaculada Herrera, especialista en alergias de la Clínica Creu Blanca nos explica el diagnóstico y tratamiento de la alergia, y las claves para combatir sus síntomas.

    Los desencadenantes de la alergia

    Las culpables de provocar reacciones alérgicas en aquellas personas sensibles al polen son las parietarias y las gramíneas, dos plantas que tanto por su capacidad alergénica como por su extensa presencia en nuestro país, son la pesadilla de las personas alérgicas.  Además, su agresividad puede verse intensificada por otros factores medioambientales como la contaminación.

    Según la Doctora Herrera “en los últimos diez años no sólo se ha triplicado el número de personas alérgicas por culpa de la contaminación ambiental, sino que en muchos casos, presentan síntomas más graves”.  Los síntomas de todo ello son de sobras conocidos y pueden variar de una persona a otra: rinitis, conjuntivitis, problemas respiratorios y de asma y en ocasiones, aunque con menos frecuencia, síntomas cutáneos.

    Diagnóstico de la alergia al polen

    Para poder aplicar un tratamiento a tiempo es importante un buen diagnóstico. Para diagnosticar la alergia al polen, se realiza una prueba cutánea conocida como “Prick test” que consiste en inyectar al paciente una pequeña muestra del alérgeno, en este caso el polen,  en las capas más superficiales de la piel. Pasados unos pocos minutos observaremos si la piel reacciona o no,  en forma de una pequeña inflamación similar a la picadura de un mosquito. Lo ideal es complementar el test cutáneo con una analítica de sangre específica que nos determinará el nivel de alergia, y en base a ese nivel, se tomará una decisión sobre el tratamiento.

    Tipos de tratamiento: causa o síntomas

    Dependiendo de la intensidad de los síntomas y del nivel de alergia del paciente, el especialista en alergias podrá dirigir el tratamiento en dos direcciones: atacando directamente la causa o aliviando los síntomas.

    Por una parte, el tratamiento específico para la alergia es la inmunoterapia o vacunación antialérgica. Según la especialista en alergias de Creu Blanca  “la inmunoterapia frente a pólenes hoy en día es muy efectiva y se administra en pautas cortas antes de la polinización de la planta”. Esta vacuna se aplica en los meses de otoño e invierno para que cuando el paciente llegue al período de alergia ya esté inmunizado.

    Por otra parte, se pueden tratar los síntomas de la alergia con antihistamínicos tomados por vía oral, nasal o tópica. Para las personas que sufren asma se pueden utilizar inhaladores a base de cortisona.

    Consejos para prevenir los síntomas en nuestro día a día.  

    La Doctora Inmaculada Herrera ofrece algunos consejos y pautas para que las personas alérgicas puedan sobrellevar esta época del año de la mejor manera posible:

    • Durante las épocas de mayor polinización, evitar realizar actividades al aire libre, sobre todo en las horas centrales del día y especialmente los días soleados y ventosos.
    • A la hora de viajar en moto o bicicleta, hacerlo con la máxima protección. Utilizar casco integral en el caso de ir en moto, y mascarilla y gafas de sol si lo hacemos en bicicleta.
    • No secar la ropa al aire libre ya que las partículas de polen impregnarán las prendas y generarán reacciones al vestirse.
    • A la hora de ventilar la casa, procurar hacerlo a primera hora de la mañana. El resto del día hay que dejar todas las ventanas cerradas.
    • Lavar bien la fruta antes de comerla, ya que puede contener pequeños granos de polen en la superficie de la piel que pueden provocar una reacción alérgica.

     

    creublanca

    www.creu-blanca.es